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17 Ene 08 | Sobre la caza de ballenas
Wataru Hayashi
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Sobre la caza de ballenas
| Wataru Hayashi
Primero quisiera explicar sobre la posición básica del Japón. Sobre este tema pensamos que es posible sostener una conversación constructiva al comprender, con serenidad, mutuamente las posiciones.
Primero que nada, la Convención Internacional para la Reglamentación de la Caza de Ballena (CIRCB) se creó, tal como dice en su preámbulo, “para permitir un desarrollo ordenado de la industria ballenera intentando conservar adecuadamente a las ballenas” y bajo el entendimiento de que “si se controla adecuadamente la caza de las ballenas éstas se pueden reproducir y, si las ballenas se reproducen, su cantidad aumenta, por lo que se pueden cazar sin perjudicar a los recursos naturales”.
Es decir, dicho tratado está suscrito con la premisa del uso letal de las ballenas y uno de sus objetivos principales es el uso sostenible de los recursos balleneros como un recurso natural. Esto forma el núcleo de la posición de Japón frente al tema de las ballenas. Se supone que Chile también comparte esta posición.
Especialmente, ya que hay posibilidad de que debido al aumento de las ballenas por la sobreprotección se esté causando una influencia negativa a los recursos pesqueros, el adecuado control y conservación de las ballenas es un tema relevante para Chile y Japón, que consideran que la pesca es una de las industrias más importantes. Además, cuando se estableció el santuario en 1994, Chile ha hecho gestiones para cambiar el límite de 40° a 60° de latitud sur precisamente para que las 200 millas de la zona económica exclusiva chilena no entraran en el santuario, debido a la preocupación de que la sobreprotección pudiese influir a las actividades pesqueras.
Actualmente, existen más de 80 especies de ballenas. Entre ellas hay algunas que se encuentran en peligro de extinción, como el delfín del río, pero la mayoría de las especies se encuentran en aumento debido a la protección que se les ha dado por largos años y no se encuentran en peligro de extinción como especie. Japón apoya fuertemente a la protección de las especies que se encuentran en peligro de extinción y no tiene intención ninguna de llevar estas especies a la extinción.
Por ejemplo, frente a la pregunta “¿Por qué cazan a las ballenas?”, Japón realiza la caza científica de acuerdo a lo establecido en el tratado para obtener informaciones necesarias para la conservación y el control adecuado de los recursos balleneros que busca este tratado. Si se piensa proteger a las ballenas desde el punto de vista científico real, se deben tomar medidas adecuadas basándose en la mayor cantidad posible de argumentos científicos y no se deben dejar llevar por opiniones emocionales que carezcan de objetividad. Si se quiere oponer a la caza científica de ballenas, se debe indicar claramente sus fundamentos científicos.
En cuanto a la pregunta “¿Por qué cazan tantas ballenas para la investigación?”, los datos científicos requieren de una cierta “fiabilidad” estadística para utilizar los recursos naturales. Por ejemplo, para la ballena minke del hemisferio sur, que son cientos de miles, es necesario determinar una cantidad de muestras para obtener una “fiabilidad” mínima en los datos científicos. Por lo tanto, el número de ballenas a cazar en el estudio se define por el cálculo estadístico.
Al hablar de los estudios científicos, la atención se centra sólo en la caza de ballenas. Sin embargo, al igual que hay informaciones que se pueden obtener sólo por estudios de avistamientos como en el caso de la cantidad de los recursos, las informaciones biológicas importantes para saber la tendencia de los recursos, como edad exacta o edad de madurez, entre otras, se puede obtener sólo por estudios letales. Hay personas que dicen que los estudios letales no son necesarios, pero no se han presentado en el Comité Científico de la Comisión Ballenera Internacional (CBI) tesis basadas solamente en informaciones obtenidas a través de estudios no letales de científicos de países que se oponen a la caza de ballenas, que sean del mismo nivel que las de los científicos japoneses. Ya que tanto los estudios letales como los no letales tienen sus ventajas, en el estudio que realiza Japón se combinan adecuadamente estos métodos.
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Primero que nada, la Convención Internacional para la Reglamentación de la Caza de Ballena (CIRCB) se creó, tal como dice en su preámbulo, “para permitir un desarrollo ordenado de la industria ballenera intentando conservar adecuadamente a las ballenas” y bajo el entendimiento de que “si se controla adecuadamente la caza de las ballenas éstas se pueden reproducir y, si las ballenas se reproducen, su cantidad aumenta, por lo que se pueden cazar sin perjudicar a los recursos naturales”.
Es decir, dicho tratado está suscrito con la premisa del uso letal de las ballenas y uno de sus objetivos principales es el uso sostenible de los recursos balleneros como un recurso natural. Esto forma el núcleo de la posición de Japón frente al tema de las ballenas. Se supone que Chile también comparte esta posición.
Especialmente, ya que hay posibilidad de que debido al aumento de las ballenas por la sobreprotección se esté causando una influencia negativa a los recursos pesqueros, el adecuado control y conservación de las ballenas es un tema relevante para Chile y Japón, que consideran que la pesca es una de las industrias más importantes. Además, cuando se estableció el santuario en 1994, Chile ha hecho gestiones para cambiar el límite de 40° a 60° de latitud sur precisamente para que las 200 millas de la zona económica exclusiva chilena no entraran en el santuario, debido a la preocupación de que la sobreprotección pudiese influir a las actividades pesqueras.
Actualmente, existen más de 80 especies de ballenas. Entre ellas hay algunas que se encuentran en peligro de extinción, como el delfín del río, pero la mayoría de las especies se encuentran en aumento debido a la protección que se les ha dado por largos años y no se encuentran en peligro de extinción como especie. Japón apoya fuertemente a la protección de las especies que se encuentran en peligro de extinción y no tiene intención ninguna de llevar estas especies a la extinción.
Por ejemplo, frente a la pregunta “¿Por qué cazan a las ballenas?”, Japón realiza la caza científica de acuerdo a lo establecido en el tratado para obtener informaciones necesarias para la conservación y el control adecuado de los recursos balleneros que busca este tratado. Si se piensa proteger a las ballenas desde el punto de vista científico real, se deben tomar medidas adecuadas basándose en la mayor cantidad posible de argumentos científicos y no se deben dejar llevar por opiniones emocionales que carezcan de objetividad. Si se quiere oponer a la caza científica de ballenas, se debe indicar claramente sus fundamentos científicos.
En cuanto a la pregunta “¿Por qué cazan tantas ballenas para la investigación?”, los datos científicos requieren de una cierta “fiabilidad” estadística para utilizar los recursos naturales. Por ejemplo, para la ballena minke del hemisferio sur, que son cientos de miles, es necesario determinar una cantidad de muestras para obtener una “fiabilidad” mínima en los datos científicos. Por lo tanto, el número de ballenas a cazar en el estudio se define por el cálculo estadístico.
Al hablar de los estudios científicos, la atención se centra sólo en la caza de ballenas. Sin embargo, al igual que hay informaciones que se pueden obtener sólo por estudios de avistamientos como en el caso de la cantidad de los recursos, las informaciones biológicas importantes para saber la tendencia de los recursos, como edad exacta o edad de madurez, entre otras, se puede obtener sólo por estudios letales. Hay personas que dicen que los estudios letales no son necesarios, pero no se han presentado en el Comité Científico de la Comisión Ballenera Internacional (CBI) tesis basadas solamente en informaciones obtenidas a través de estudios no letales de científicos de países que se oponen a la caza de ballenas, que sean del mismo nivel que las de los científicos japoneses. Ya que tanto los estudios letales como los no letales tienen sus ventajas, en el estudio que realiza Japón se combinan adecuadamente estos métodos.
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* Embajador de Japón en Chile.
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Comentarios publicados
Escrito por
yasmin
|
03/01/2010 22:36
buenas tardes ;expongo lo siguiente creo que cazan un numero muy alto de ballenas ,quedan pocos ejemplares de cada una ,encuentro absurdo que por razones que carecen de importancia para el mundo animal esten realizando esto.deberian ponerse en el lugar de ellos y dejar de pensar en su conveniencia .saludos atte .chile 2010
Escrito por
Lorena Ruiz Leiva
|
28/12/2009 09:17
No les basta con haber acabado con sus mares, ahora quieren venir a destruir nuestro santuario, por favor la mejor manera de estudiar a los cetaceos no es matando mil ballenas, se entiende que no todo se puede saber observandolos, pero mil???? creo que no es necesaria dicha cantidad.
Lorena Ruiz
PD: preocupada por el medio ambiente que me rodea.
Lorena Ruiz
PD: preocupada por el medio ambiente que me rodea.


